Archive for ‘Thermomix’

18 mayo, 2011

Mermelada de tomate

He aquí una mermelada buena donde las haya y encima “vistosa”. Tardé mucho tiempo en decidirme a hacerla porque no me gustaba ni el método ni alguno de los ingredientes, pero un día que me levanté creativa me puse a hacer cambios… y me salió de muerte. Va bien con las tostadas con aceite, con el queso de cabra e incluso como base para hacer “salsas orientales”.

Tostadas con aceite y mermelada de tomate

Tostadas con aceite y mermelada de tomate

Yo la hago con la Thermomix, aunque supongo que en una olla removiendo a ratos saldrá igual.  El truco de esta receta es que lleva sólo 1 parte de azúcar por cada 3 de fruta, por lo que no resulta tan excesivamente dulce (una que es muy delicaíta para las mermeladas…).

Ingredientes:

  • 1,5 kg de tomates
  • 30 g de jengibre fresco
  • medio limón
  • 400 g de azúcar gelificante para mermelada 3:1 (quien no la encuentre que utilice azúcar normal en proporciones similares de fruta y azúcar).

Lavamos los tomates y les sacamos el corazón (se quedarán en 1,2 kg) , los cortamos en trozo y lo echamos en el vaso de la Thermomix o en la olla. Pelamos el jengibre, lo picamos y lo añadimos al tomate. Lavamos el limón por fuera a conciencia con un cepillo de uñas y lavavajillas y raspamos la piel. El resto del limón lo pelamos, quitando toda la parte blanca que sea posible, y lo cortamos en trozos. Echamos todo con los tomates. Por último, añadimos el azúcar gelificante.

En la Thermomix batimos todo a vel 5 durante 10 segundos y programamos 50 minutos a temperatura Varoma. Al no haber escurrido los tomates necesita más tiempo que otras mermeladas para que la consistencia no sea muy líquida. En caso de duda, podéis programar 10 minutos más.

En la olla pues habrá que triturarlo todo, poner a cocer e ir removiendo de vez en cuando hasta que la cosa adquiera consistencia de mermelada, cuestión de paciencia.

Cuando esté hecha, la pasáis a botes de cristal y los colocáis boca abajo durante 12 horas para que se cree el vacío. En la nevera se conserva sin problemas más de 1 mes.

Mermelada de tomate

Mermelada de tomate

28 marzo, 2011

Helado de manzana verde y mango

Después de pillar un virus gastrointestinal maligno en un cumpleaños infantil (los niños son muy peligrosos, va a haber que ir pensando en buscarse uno propio para tener las defensas al día y poder defendernos de los otros), me he pasado 3 días más revuelta que todas las cosas  y he acabado cogiéndole miedo a la comida. Y así es imposible preparar algo en condiciones.

El sábado por la tarde estaba rumiando en el sofá qué puñetas podía hacerme que me apeteciera comer y me acordé de que habíamos congelado dos manzanas y un mango en trozos para hacer helado y entonces me volvieron las ganas de comer.

Esta receta está pensada para Thermomix o para una batidora capaz de picar hielo, pero para quien no la tenga añadiré una alternativa.

Helado de manzana verde y mango

Helado de manzana verde y mango

 

Ingredientes para medio litro de helado:

– 2 manzanas Granny Smith pequeñas

– 1 mango maduro

– 100 g de yogur natural sin azúcar

– zumo de medio limón (en mi caso de media lima)

– 1 cucharada grande de miel

Con Thermomix o batidora potente:

La fruta tiene que estar previamente congelada, así que al menos 3 horas antes de querer comernos el helado tenemos que pelar y cortar la fruta en dados y meterla en el congelador, a ser posible en un recipiente plano para que quede extendida y no se apelotone formando un mazacote helado.

Al cabo de las 3 horas, sacamos y echamos la fruta en el vaso de la Thermomix para triturarla 30 segundos a velocidad 8 . A continuación añadimos el yogur, la miel y el zumo y volvemos a batir 20 segundos a velocidad 8. Y listo para comer.

Sin Thermomix o similar:

Sólo hay que cambiar un poco el orden de los pasos: pelamos, cortamos y trituramos la fruta mezclada con el yogur, la miel y el zumo, lo pasamos a un recipiente y se mete en el congelador durante al menos 3 horas. Para evitar que se formen cristales, hay que sacarlo a cada hora y removerlo.

Otro opción es meterlo en moldes de polos y olvidarnos de los cristales, tomándolo luego como un polo.

Y la tercera opción es tomarlo como batido fresquito, después de tenerlo un rato en la nevera.

Lo hagáis como lo hagáis, la combinación de sabores está riquísima y ahora que tenemos más horas de luz y sol parece que apetece más tomar algo fresquito y qué mejor que aprovechar la cantidad de fruta de temporada que llega estos días a la frutería.

Pues que lo disfrutéis mucho. Y si os animáis con otras combinaciones originales, ¡contádnoslas, porfa!

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