Archive for marzo, 2011

31 marzo, 2011

Ternera con pimientos y champiñones

Tengo una colección de libros de cocina no muy extensa pero con libros de lo más variado. Lo malo es que como casi siempre cocino con prisa y con lo que tengo en la nevera, paso mucho de ellos. El otro día, mientras merendaba me puse a hojear uno de comida asiática y me entraron unas ganas locas de hacer alguna receta. Y ayer por fín encontré el momento y la inspiración.

No me había fijado en ninguna receta en concreto, pero hacía tiempo que me apetecía hacer algo con ternera, así que ese era el ingrediente principal junto con pimientos rojos y champiñones. Al final, mezclando varias recetas y con un par de cosas más nos quedó una receta de lo más pintona, aquí va:

Ternera con pimientos y champiñones

Ternera con pimientos y champiñones

Ingredientes (para 2 personas):

– 1 cebolla grande

– 2 pimientos rojos

– 200 g de champiñones

– 400 g de ternera en trozos

– zumo de medio limón

– aceite de oliva y sal

– coco rallado, pimentón picante y cilantro fresco al gusto

 

Lavamos las verduras y las picamos. En una cacerola grande calentamos un poco de aceite y sofreímos el pimiento y la cebolla. Cuando ya estén pochados, añadimos los champiñones y, cuando éstos ya hayan soltado su agua, la ternera (si los trozos son muy grandes, cortadlos más pequeños para que se cocinen por igual). Tapamos y dejamos unos minutos que se haga la carne.

Añadimos entonces  el zumo de limón, la sal y las especias:  yo eché dos cucharadas de coco rallado, una de pimentón picante y otra de cilantro (que como te pases le coges manía al cilantro para siempre). Rectificamos de sal y listo.

Se puede comer solo o acompañado de arroz. Y seguro que es de los platos que gana cuando se comen las sobras al día siguiente (qué pena que anoche no sobrara…).

29 marzo, 2011

Pollo tandoori con batata

Hoy toca experimento con ingrediente nuevo: la batata o boniato. Resulta que hace poco al hacer la compra las vi de oferta y me entró curiosidad por saber qué podía hacer una persona voluntariamente con una batata. Porque lo que se puede hacer involuntariamente ya lo había vivido de pequeña con un gran cuenco de batata cocida con leche o algo simular que me dejó un trauma de los gordos.

Como no sabía cómo de superado tenía el trauma, sólo compré dos. Ya en casa estuve mirando en Internet posibles recetas pero casi todas eran de sopa o de tartas, hasta que encontré una de chips en el horno y me gustó. Ahora sólo me quedaba buscarle plato principal al “acompañamiento”. Pues pollo a la india.

El resultado final

El resultado final

Ingredientes (para 2 personas):

– 300 g de pechuga de pollo

– 125 g de yogur natural no azucarado

– 3 cucharadas de mezcla de especias tandoori (de venta en tiendas asiáticas)

– 2 batatas medianas

– aceite de oliva, pimentón picante y sal

Empezamos pelando las batatas y cortándolas en rodajas tan finas como sea posible, que extenderemos en una bandeja de horno previamente cubierta con papel de aluminio o de hornear. Intentad que no se apelotonen mucho para que se asen de forma uniforme. Las rociáis con aceite, pimentón picante y sal y al horno a 250 ºC durante 20 – 30 minutos.

Pasamos al pollo: ponemos los trozos de pechuga en una fuente de horno, batimos el yogur en un cuenco con las 3 cucharadas de tandoori y sal al gusto y echamos la salsa resultante por encima del pollo. Metemos en el horno y dejemos que se haga a la vez que la batata.

Los chips de batata no van a quedar crujientes, a menos que los dejéis mucho tiempo más en el horno, sino con una consistencia similar a la de las patatas para tortilla. Cuando controléis qué tal van las batatas, pincháis en el pollo para ver si está hecho o hay que dejarlo algo más.

Y ya está. Las batatas así están riquísimas, tienen un ligero gusto dulce pero no tan predominante y el toque del pimentón picante le va de miedo. Con unos huevos fritos tienen que estar también riquísimas. Y el pollo así preparado está fantástico, porque el yogur impide que se quede seco, el tandoori le da un sabor diferente y en el horno se hacen más jugositas.

¿Qué, os animáis?

28 marzo, 2011

Helado de manzana verde y mango

Después de pillar un virus gastrointestinal maligno en un cumpleaños infantil (los niños son muy peligrosos, va a haber que ir pensando en buscarse uno propio para tener las defensas al día y poder defendernos de los otros), me he pasado 3 días más revuelta que todas las cosas  y he acabado cogiéndole miedo a la comida. Y así es imposible preparar algo en condiciones.

El sábado por la tarde estaba rumiando en el sofá qué puñetas podía hacerme que me apeteciera comer y me acordé de que habíamos congelado dos manzanas y un mango en trozos para hacer helado y entonces me volvieron las ganas de comer.

Esta receta está pensada para Thermomix o para una batidora capaz de picar hielo, pero para quien no la tenga añadiré una alternativa.

Helado de manzana verde y mango

Helado de manzana verde y mango

 

Ingredientes para medio litro de helado:

– 2 manzanas Granny Smith pequeñas

– 1 mango maduro

– 100 g de yogur natural sin azúcar

– zumo de medio limón (en mi caso de media lima)

– 1 cucharada grande de miel

Con Thermomix o batidora potente:

La fruta tiene que estar previamente congelada, así que al menos 3 horas antes de querer comernos el helado tenemos que pelar y cortar la fruta en dados y meterla en el congelador, a ser posible en un recipiente plano para que quede extendida y no se apelotone formando un mazacote helado.

Al cabo de las 3 horas, sacamos y echamos la fruta en el vaso de la Thermomix para triturarla 30 segundos a velocidad 8 . A continuación añadimos el yogur, la miel y el zumo y volvemos a batir 20 segundos a velocidad 8. Y listo para comer.

Sin Thermomix o similar:

Sólo hay que cambiar un poco el orden de los pasos: pelamos, cortamos y trituramos la fruta mezclada con el yogur, la miel y el zumo, lo pasamos a un recipiente y se mete en el congelador durante al menos 3 horas. Para evitar que se formen cristales, hay que sacarlo a cada hora y removerlo.

Otro opción es meterlo en moldes de polos y olvidarnos de los cristales, tomándolo luego como un polo.

Y la tercera opción es tomarlo como batido fresquito, después de tenerlo un rato en la nevera.

Lo hagáis como lo hagáis, la combinación de sabores está riquísima y ahora que tenemos más horas de luz y sol parece que apetece más tomar algo fresquito y qué mejor que aprovechar la cantidad de fruta de temporada que llega estos días a la frutería.

Pues que lo disfrutéis mucho. Y si os animáis con otras combinaciones originales, ¡contádnoslas, porfa!

24 marzo, 2011

Pasta con salmón tan fácil que no te puedes creer lo rica que está

Señores y señoras… no se lo van a creer. Estoy escribiendo este post desde el bar Sofi’s de mi barrio, donde resulta que los martes se reúne un grupo de blogueros y se ponen a escribir sus entradas y a hablar de cosas de blogueros, ¡que no veas lo complicado que es este mundillo! Esta gente se conoce porque vienen todos los martes, así que soy nueva y estoy haciendo un gran esfuerzo por integrarme. Uno tiene un blog de programas de entrenamiento para maratones, otro tiene un blog de cosas de tecnología y otra tiene otro blog de no sé muy bien qué, pero oye, ya veo que hay blogs para todo.

Pues nada, ya os iré informando de cómo me van las reuniones estas de blogueros anónimos…y encima tenemos tarta gratis… ¡de chocolate!.

La receta de hoy es de esas rápidas, con pocos ingredientes, mínima preparación, no te ensucia la cocina y creo yo que le puede salir bien hasta a un niño de 5 años, pero está tan rica que según te estas comiendo el plato te sientes hasta culpable de que algo que cuesta tan poco hacer sepa tan rico. Esta receta es de la tía abuela de un amigo, receta que me han pasado aquí en Escocia, para que veáis lo que me estoy integrando.

Ingredientes para 2 personas:

Pasta, pasta, pasta

– Pasta (de tipo que a uno le guste más, pero no sé por qué a esto le van bien los macarrones pero no los espaguetis…o serán cosas mías)
– Salmon ahumado (orgánico si se puede)
– El zumo de medio limón
– 250 ml de crema fresca
– Un par de cebollinos
– Queso parmesano rallado

Se cuece la pasta según las instrucciones del paquete o según le guste a cada uno y le vaya bien. Se escurre el agua y se pone la pasta de vuelta en la cazuela. Añadimos el salmón ahumado en trozos, el cebollino cortado en rodajitas finas y se remueve todo bien hasta que el salmón se cueza un poco. Le añadimos la crema fresca, y dejamos en la cazuela durante unos minutos removiendo para que no se pegue. Apagamos el fuego, añadimos el zumo de limón, servimos en el plato y espolvoreamos el queso parmesano rallado. ¡Veis qué fácil! Pues ahora lo cocináis y me contáis lo rico que está.

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